El Inmigrante

Living abroad / Vivir en el extranjero


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El arte de hacer amigos

(See English version here)

Hacer amigos en el extranjero: otro desafío en nuestra lista de cosas por hacer.

A veces nos preguntamos cuándo se va a acabar todo esto, pfff…otro desafío más que tengo que vencer para comenzar una nueva vida…Sí, lo sé, la lista puede ser muy larga, e incluso interminable, pero se pone mejor… con el tiempo.

¿Cómo que 'todavía hay más por hacer'? - CC Imagen cortesía de Kemal Y.

¿Cómo que ‘todavía hay más por hacer’? – CC Imagen cortesía de Kemal Y.

Para los recién llegados vivir en el extranjero puede ser una experiencia muy solitaria al comienzo; eres el nuevo chico/a en la escuela y nadie está realmente interesado en ti, a menos que hagas un esfuerzo para que los otros niños te presten atención. Para aquellos expatriados o inmigrantes que son extrovertidos, este desafío es muy fácil (pan comido, papayita, un mamey, está tirado – en fin, como lo digan en tu país), ya que ellos pueden entablar una conversación con alguien en el parque o proponer una salida con sus nuevos compañeros de trabajo, y a partir de eso comenzar nuevas amistades. Sin embargo, por otro lado, tenemos a los tímidos, que les cuesta mucho romper el hielo con otros en el trabajo o en algún curso que estén tomando. En resumen, no importa qué tipo de persona eres, el hacer amigos en el extranjero requiere esfuerzo, paciencia y muchos intentos.

Últimamente he estado leyendo los consejos de otros expatriados sobre cómo hacer amigos en el extranjero y he encontrado todo tipo de opiniones; las que basurean/hablan muy mal de la simpatía y amabilidad del país en el que viven, las super optimistas que te aconsejan hablarle a cualquier extraño en la calle y las sarcásticas e hilarantes, como esta (solo disponible en inglés), que sugieren tener mucha paciencia y aceptación de la nueva cultura. De todas estas opiniones, me quedo con la última.

Primero que nada tengo que confesar que por varios años fui parte del grupo que basureaba/hablaba mal de la simpatía del país anfitrión. Vivo en un país que es considerado por muchos como muy amable y abierto a todas las nacionalidades y culturas. Es por eso que cuando llegué a Holanda solo esperaba lo mejor de este país. Entonces, ¿que pasó cuando me sentí excluida y sin amigos? – Bueno, creé un monstruo en mi cabeza y me rehusé a hacerme amiga de este país. Y es allí cuando todo empezó a andar mal.

Cuando le conté a mis amigos y familia que me iba a Holanda, solo escuché cumplidos sobre los holandeses; todos me decían que los holandeses eran muy relajados, que hablaban muy bien el inglés y que eran muy liberales y abiertos a casi todo. Con todas estas referencias me sentí muy segura sobre mi nueva aventura; no hubo ni un segundo en el que dude de mi decisión.

Los primeros meses en Holanda tuve la oportunidad de confirmar todos los cumplidos que había escuchado, los holandeses eran de verdad muy amables y siempre tenían curiosidad sobre quién era yo. La gente en la calle me sonreía o me saludaba muy cordialmente, me sentía bienvenida. Hasta hubo un momento que me atreví a pensar que mi experiencia en Holanda iba a ser aún mejor que la que tuve en Inglaterra, pero probablemente ya se habrán dado cuenta que solo era mi etapa de ‘luna de miel‘.

Después de pasar esta etapa, me encontré rodeada de conocidos, pero no de amigos, no estaba preocupada por eso…aún. Me senté en una silla, miré el reloj y esperé a que los buenos amigos aparecieran. Por supuesto que me quedé sentada allí por mucho tiempo. No pasaba nada; la gente seguía sonriéndome, pero yo no estaba haciendo ningún amigo; la gente seguía preguntándome qué estaba haciendo en su país y si alguna vez había estado en Machu Picchu, pero nadie me invitaba a su casa. ‘¿Qué estaba pasando?’ – me pregunté.

El hecho es que yo tenía la suposición incorrecta de cómo hacer amigos. Un tiempo después aprendí que hacer amigos en el extranjero no se da de la misma manera que en tu país; es importante conocer la cultura y las costumbres del país anfitrión con el fin de conocer a los lugareños y sus reglas sociales, nunca esperes que ellos adopten las tuyas. Además de mi ignorancia, en realidad nunca había aprendido a hacer amigos en mi propio país, cosa que me di cuenta una vez viviendo aquí. Mi primera mejor amiga en Perú fue la que tomó la iniciativa. En mi primer día de clases de la escuela primaria, fue ella quien me invitó a sentarme a su lado; si ella nunca lo hubiera hecho, quizá ahora no tendría ningún amigo. Le estoy muy agradecida por eso. No obstante, no esperes que otros tomen la iniciativa, porque no llegarás muy lejos con esa actitud. Cuando se trata de hacer amigos en el extranjero es necesario empezar desde cero.

Hacer amigos es importante, hacer amigos en el extranjero aún más; todos necesitamos un sistema de apoyo. En un país nuevo ya no tienes a tu familia ni a tus amigos, al menos no físicamente, es por eso que es bueno tener a alguien con quien contar para tener una experiencia más agradable en el extranjero. Bueno entonces, ¿cuál es el secreto?, ¿cuál es la fórmula? – No creo que nadie la tenga. Tampoco creo que haya 5 consejos milagrosos para hacer amigos en el extranjero; todos somos diferentes, y lo que puede funcionar para mí, no necesariamente tiene que ser para ti. Sobre este tema solo puedo ofrecerte mi experiencia y consejos, los cuales espero encuentres útiles.

Existen muchas maneras de conocer gente y hacer amigos en el extranjero, esto no quiere decir que tengas que aplicar todas, pero no pierdes nada si al menos aplicas una:

– Utiliza Facebook u otro medio social como tu punto de partida. En mis tiempos (2006), Facebook aún no era el gran éxito que es ahora, así que no había grupos como Expats in Amsterdam, Meetup, etc. La tarea de hacer amigos era un desafío un poco más grande. Hoy en día es mucho más fácil; a través de los medios sociales podrás buscar a expatriados en tu zona o gente que comparta gustos e intereses similares, pero no solo únete al grupo, ¡participa!. Puedes presentarte en el grupo y explicar que eres nuevo/a en el país/la ciudad y que estás en busca de nuevos amigos, reuniones de expatriados, etc. Vas a ver que la gente reaccionará a tu post.

Tener una lista de las cualidades de tu futuro mejor amigo solo reducirá tus posibilidades – CC Imagen cortesía de e3Learning

Tener una lista de las cualidades de tu futuro mejor amigo solo reducirá tus posibilidades – CC Imagen cortesía de e3Learning

– No trates de recrear tu pasado en este nuevo escenario. En algún momento de mi experiencia como inmigrante busqué gente que se pareciera a mis amigos de Perú, no físicamente pero con la misma personalidad. Lo hice inconscientemente. Es solo ahora que me doy cuenta del porqué de mi fracaso al hacer amigos. Es necesario, es más, obligatorio ser abierto/a a todo tipo de persona que se cruza en nuestro camino. No juzgues hasta que hayas pasado cierto tiempo con ese nuevo conocido, dale la oportunidad para que te demuestre el tipo de persona que es. En mi mente solía tener una lista con todas las cualidades que mis nuevos amigos deberían tener, y eso redució mis probabilidades de conocer gente. Perdí la oportunidad de conocer a muchas personas.

Reúnete con tus compatriotas – CC Imagen cortesía de Juanky Alvarez

Reúnete con tus compatriotas – CC Imagen cortesía de Juanky Alvarez

– Busca a gente de tu propio país. Quizá esto pueda ser un primer paso; es más fácil y cómodo, no hay necesidad de aprender otro idioma y puede ofrecerte la sensación de estar en casa. En mi opinión creo que esta no es una mala opción, pero no debería ser la única. Cuando solo pasas tiempo con tu ‘gente’, podrías aislarte de la cultura en la que vives y podrías terminar en un círculo vicioso, donde solo te reúnes para quejarte del país anfitrión. ¡Así que procede con cautela!.

Crea tu propio grupo en Facebook – CC Imagen cortesía de Alan Levine

Crea tu propio grupo en Facebook – CC Imagen cortesía de Alan Levine

– ‘Vivo en un pueblo pequeño y no hay ningún grupo de expatriados. ¿Qué puedo hacer?.’ ¡Crea uno tu mismo/a!. Sé que esto puede sonar un poco aterrador, pero si lo que estás buscando, no lo encuentras, entonces créalo. Promueve el grupo que se ajuste a tus deseos, estoy segura de que hay al menos una persona en casa esperando este tipo de grupo. Busca, busca y busca, porque encontrarás. Puedes utilizar Facebook o Meetup, u otro medio social.

Actividades en las bibliotecas públicas – CC Imagen cortesía de Amanda Hamilton

Actividades en las bibliotecas públicas – CC Imagen cortesía de Amanda Hamilton

– Si no eres hincha de los medios sociales, no hay problema. ¡Sal de casa y toma un poco de aire fresco!. En las bibliotecas públicas encontrarás diferentes actividades que ofrecen el momento ideal para conocer a otras personas. Además, si estás asistiendo a algún curso de idiomas u otro tipo de clases, invita a algún compañero a tomar un café. No lo pienses mucho, solo hazlo. ¿Qué es lo peor que podría pasar? – Que te rechace. Bueno, a nadie le gusta ser rechazado, pero al menos no estarás todo el tiempo preguntándote si ese compañero habría aceptado tu invitación. Recuerda: el proceso de hacer amigos en el extranjero toma tiempo y requiere muchos intentos. Si fallas la primera vez, inténtalo otra vez hasta que tengas éxito.

CC Imagen cortesía de HOBY NYE

CC Imagen cortesía de HOBY NYE

– ¿Tienes un gran corazón?. Ofrécete como voluntario. Puedes visitar el centro vecinal/ayuntamiento/municipalidad o Internet para informarte sobre los lugares y/o actividades que necesitan de tu ayuda. Esto no solo te hará sentirte bien pero puede ser una oportunidad para encontrar a un nuevo amigo.

Periódico local – CC Imagen cortesía de Matt Callow

Periódico local – CC Imagen cortesía de Matt Callow

– Los periódicos locales también pueden mantenerte al tanto de lo que pasa a tu alrededor. Aquí podrás encontrar las principales actividades sociales. Si participas en al menos una, estoy segura de que conocerás a excelentes personas que viven muy cerca de ti.

CC Imagen cortesía de through a pin-hole

CC Imagen cortesía de through a pin-hole

– ‘¿Y qué pasa con los holandeses (o cualquiera sea el país donde vives)?. También me gustaría hacerme amigos de ellos.’ – Durante estos años de inmigrante he visto que los holandeses pueden ser un público difícil (pero a veces me pregunto si yo me comportaría como ellos en mi propio país). Las primeras veces que intenté hacerme amiga de ellos fueron una desilusión y sentí que no estaban interesados para nada en ser mis amigos. Me quedé con la sensación de ‘Lo siento, pero mi círculo social ya está lleno. Gracias por su solicitud. Le deseo todo lo mejor.’. Sí, eso me dolió e inmediatamente me rendí, lo cual fue una mala decisión. Después de estos intentos de mi parte, decidí poner a todos los holandeses en la misma categoría: ‘antipáticos’. Conforme el tiempo fue pasando, la imagen que tenía de los holandeses fue de mal en peor, y solo salía con otros inmigrantes. El resultado fue que los únicos amigos holandeses que tenía eran los amigos y la familia de mi pareja, que son excelentes personas, pero no son míos. Es una pena, porque sé que hay holandeses allá fuera que estarían muy felices de ser mis amigos. ‘Pero, ¿dónde encontrarlos?’ – No pierdas tiempo en saber dónde encontrarlos o cómo hacerte amigos de ellos, ni tampoco en ninguna opinión negativa sobre qué tan antipáticos pueden ser, mantén una mente abierta, hazte amigo/a de aquellos que sí están disponibles, sin importar de dónde provengan. Y lo más importante: ¡cultiva la paciencia y la tolerancia!.

Todos estos consejos están basados en mi propia experiencia y en lo que he visto durante estos años en el extranjero. Los recién llegados pueden aplicar estos consejos a su nueva vida, pero también los veteranos; nunca es tarde para comenzar nuevas amistades. Aprende de mis errores. Yo he aplicado estos consejos recientemente, y ahora que lo he hecho me doy cuenta de toda la energía que hubiera ahorrado si hubiera seguido al menos uno de ellos. También puedo ver que mi camino estuvo lleno de frustraciones y desilusiones. Si hubiera sido más abierta y menos crítica, hubiera sido más feliz. Sin embargo, aquí estoy, he empezado a seguir estos consejos yo misma y los resultados son muy buenos. Puse mi negatividad de lado y empecé un nuevo capítulo en mi vida.

Si tienes más consejos sobre cómo hacer amigos en el extranjero, me encantaría escucharlos. ¡Compartamos historias!


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Otoño / Autumn

(see English version below)

Solo para decir que…

Detesto el verano en Holanda…uy, creo que soné bastante negativa, pero no importa, porque cuando llega el otoño cualquier desilusión veraniega se desvanece y me vuelvo a enamorar del viejo continente.

Este es mi séptimo año en Europa y antes de esta aventura, jamás había experimentado estos colores. Cada árbol tiene una combinación única. Hasta hace algunos años solo había visto tal paleta de colores en postales, tarjetas y películas. Hoy me enamoré otra vez y me siento como en casa. Otoño, me tienes a tus pies.

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Autumn

I just want to say that…

I hate summers in the Netherlands…ouch!, I think I sounded a bit harsh right there, but it’s O.K., because when autumn arrives, any summer disillusion fades away, and I fall in love with the old continent all over again.

This is my seventh year in Europe and before this adventure, I had never experienced these colors. Each tree has a unique combination. Before, I had only seen such a palette of colors in postcards, greeting cards and movies. Today, I fell in love again and it feels like home. Autumn, I am all yours. 


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Nostalgia: 6 cosas que más echo de menos

(For the English version, see Homesickness: 6 things I miss the most)

En estos últimos años en el extranjero la nostalgia se ha convertido en un sentimiento muy conocido para mí. Muy a menudo me encuentro soñando despierta y añorando mi país, pero luego me doy cuenta de que estoy rodeada de otras personas, que no son muy conocidas y hablan un idioma que percibo más como un ruido. Cuando me encuentro en esas situaciones, lo único que hago es mostrar una sonrisa muy grande a los que están a mi alrededor y asentar con la cabeza para decir si (¿quién sabe a lo que me estoy comprometiendo?).

Esto no quiere decir que aún no he aceptado mi vida en este país, es solo que a veces suelo divagar y pensar en lo que mi familia estará haciendo en este preciso momento, qué tan grandes estarán los hijos de mis amigos ahora o si ese bar al que solía ir aún estará abierto. Y es que no importa a donde vayas o lo que hagas, es imposible dejar atrás los momentos y las personas importantes que formaron parte de tu vida por tanto tiempo. Todos los inmigrantes/expatriados pasan por esto, es normal sentirse nostálgico de vez en cuando.

Para canalizar mi nostalgia decidí hacer una lista personal de las seis cosas que más echo de menos de mi país. Estoy segura de que se identificarán con algunas de ellas y también sería excelente que compartieran su propia lista. Esta lista no fue escrita por orden de importancia, solo la escribí conforme mi nostalgia iba apareciendo.

Nota: En esta entrada o post no incluyo la comida como una de las cosas que más echo de menos. No es que ya me haya olvidado de la magnífica comida de mi país, sino que los productos para preparar comida peruana se están haciendo cada día más y más accesibles en Europa. (¿Por qué la comida peruana es la próxima gran sensación?. Para los foodies o aficionados a la comida, aquí les dejo este artículo sobre la comida peruana.)

1. Eventos familiares y ocasiones especiales

Este año ha sido como un ‘baby boom’ (explosión de natalidad) entre mis amigas y familiares; creo que es algo normal entre las mujeres de 30 y tantos. Casi todas mis amigas decidieron que 2013 era el año indicado para tener niños y me alegro mucho por ellas. Sin embargo, me pone triste el no poder compartir este momento tan increíble de sus vidas.

CC Image cortesía de Paula on Flickr

CC Image cortesía de Paula on Flickr

Hace un par de días, una de mis mejores amigas dio a luz a un niño (su nombre es Benjamín). Me hubiera gustado mucho haber estado en la clínica esperando con su familia, escuchar ‘Todo salió bien. Es un niño sano’ y celebrar todos juntos. Sé que si hubiera estado ahí, hubiera llevado a la clínica un globo grande que dijera ‘Bienvenido a casa’ (hubiera preferido uno que dijera ‘Bienvenido al mundo’, pero no creo que vendan esos.). Celebrar un acontecimiento así es lo que me hace pensar en todas las cosas que me estoy perdiendo.

Claro, también hay otros momentos no tan alegres, como el funeral de mi abuela. Para ser sincera, no soy una gran creyente de este tipo de ceremonias, pero sé que hubiera sido de gran ayuda estar presente, no solo para despedirme me mi abuela (mi segunda madre), sino también para apoyar a mi familia en estos momentos tan difíciles. Más adelante escribiré más sobre esto, por ahora prefiero no hacerlo porque aún la herida está fresca. En fin, lo que quiero resaltar aquí es que vivir en el extranjero te da muchos momentos y experiencias que te harán una mejor persona, y al mismo tiempo, te perderás de muchas cosas importantes que suceden en tu país. A veces quisiera estar ahí y aquí.

2. Cielo estrellado

Cuando tenía 9 años, solía decirles a mis padres que iba a dormir y apagaba las luces de mi habitación. Una vez que estaba segura de que ellos también estuvieran durmiendo, abría mi ventana, miraba el cielo y trataba de contar las estrellas. Desde entonces no he visto un cielo tan estrellado como el que solía contemplar durante mis noches de verano en Perú. A veces creía haber visto ovnis pero no se lo decía a nadie porque sabía que mis amigas se reirían de mí. Ahora me siento bien de no haberles contado nada porque eso me hubiera costado muchas amigas en la escuela primaria.

Cielo estrellado – CC Image cortesía de Jason Barnette Photography en Flickr

Cielo estrellado – CC Image cortesía de Jason Barnette Photography en Flickr

En mis años de adolescencia y temprana juventud, los cielos estrellados se convirtieron en mi compañía favorita, ya sea en una fogata en la playa, en un camping/campamento o durante mis largas caminatas por el centro/casco antiguo de mi ciudad. Ahora que lo pienso, ¡echo muchísimo de menos todo eso!.

Bueno, tampoco me puedo quejar mucho, este verano en particular ha sido muy bueno en Holanda/Países Bajos. Sin embargo, el verano aquí no proporciona esas noches de ensueño que solía disfrutar tanto desde la ventana de mi habitación en Perú (suspiro…).

3. Amigos tocando tu puerta

Cuando se trata de reglas sociales, Perú puede sorprenderte u horrorizarte. Un ejemplo claro es cuando tus amigos tocan tu puerta; nuestra conciencia social no es de mucha ayuda y no te indica que quizá estas no son horas de visita, que tu amigo no quiere ser molestado, que tu amigo tiene una fiesta familiar íntima o que tu amigo simplemente no quiere hablar contigo. No, en Perú, tú tocas la puerta de tus amigos sin previo aviso.

¿Quién es? - CC Image cortesía de Mark Wyatt en Flickr

¿Quién es? – CC Image cortesía de Mark Wyatt en Flickr.

Entiendo muy bien lo difícil que esto puede ser para cualquiera que no sea de Latinoamérica o España, y en particular, para los holandeses que les encanta planear sus días con mucha anticipación. La mayoría de los holandeses siempre lleva una agenda a todos lados (¡uf…las agendas!).

A veces tengo la idea de que las cosas en Perú son un poco más fáciles que en Europa, pero esto puede ser producto de mi propia nostalgia. Después de 7 años viviendo en el extranjero he venido a darme cuenta de que me hace falta la visita inesperada de un amigo, porque esto puede resultar en una invitación al cine o en una charla agradable después de un largo día de trabajo. La espontaneidad es mucho mejor que la planificación con semanas de anticipación. ¿Cómo sabes cómo te sentirás en 2 semanas?, ¡¿Cómo sabes si estarás vivo?!.

4. Ese ‘toque’ afectuoso

Bien, primero déjenme explicarles algo. Como latinoamericana, nací con la ‘habilidad’ de expresar mis emociones y sentimientos a través de mis manos y mis brazos, lo cual crea la necesidad de tener cierto espacio a mi alrededor cuando estoy hablando y la necesidad de tocar a la gente en los brazos o los hombros durante una conversación. En Perú, los familiares, amigos y compañeros de trabajo están tocándose constantemente los unos a los otros (en todo el buen sentido de la frase, claro) y dándose abrazos sin ninguna razón aparente. Como todos sabemos, las emociones necesitan una salida, un canal, y es por eso que hablamos tan alto, movemos mucho las manos y nos ‘tocamos’ todo el tiempo.

Abrazos gratuitos es lo que necesitamos - CC Image cortesía de M Hooper en Flickr

Abrazos gratuitos es lo que necesitamos – CC Image cortesía de M Hooper en Flickr

El contacto físico es una necesidad básica. Aquí podrán leer un poco sobre su importancia.

El afecto corporal es muy necesario para mí y creo que para la mayoría de latinos. Echo de menos reírme con tantas ganas que hasta pierdo el equilibrio y me apoyo en el hombro de un amigo, saludar a la gente con un beso en la mejilla y dar abrazos espontáneos. Personalmente no pienso que los europeos sean fríos y distantes, como tantas veces he escuchado, sencillamente son más tímidos en comparación con los latinoamericanos que somos más extrovertidos y sociales.

5. El verano

Ya sé lo que están pensando: ‘¿Y quién no echa de menos el verano?’, pero antes de sacar conclusiones, les debo contar algo. Yo provengo de la costa norte de Perú y mis padres viven a solo 10 minutos en coche/carro de la playa. Sí, ya lo sé, tuve una buena infancia cerca del mar. La playa y los BUENOS veranos fueron parte de mi vida por 25 años y ahora me arrepiento un poco de no haberlos disfrutado más mientras estaba ahí.

Vista de Huanchaco-Perú

Vista de Huanchaco-Perú, mi playa.

Los veranos en Holanda son muy diferentes a los de Perú. El clima no ayuda para nada y el país parece un desierto durante las vacaciones de verano, ya que la mayoría de la gente se va a España, Francia o Italia, los países con buen verano. Esto es totalmente opuesto a lo que sucede en Perú, porque los peruanos no viajan mucho a otros países cuando están de vacaciones (aunque las cosas están cambiando mucho debido a la creciente economía) y las ciudades parecen que están de fiesta. Creo que los peruanos disfrutan mucho de lo que tienen a su alrededor, como un día en la playa, un camping/campamento en el valle o un pequeño viaje a una ciudad, pero no por mucho tiempo.

Los veranos en Perú pueden ser muy intensos y calurosos y proporcionan una energía inmensa así como pensamientos positivos. Además, hay muchos eventos y fiestas a los que ir, las calles tienen vida. Y eso es lo que echo de menos, las calles llenas de gente y el sol brillando en mi espalda.

Debo agregar que el verano en Perú comienza en diciembre, así que el 1ro. de enero realmente se siente como un nuevo comienzo. Todo el mundo empieza el nuevo año con un sol brillante y eso ya se considera un buen augurio.

6. Tomar taxis

Esto tiene que ver más con lo perezosa/haragana que solía ser en Perú. Tomaba taxis para ir a todos lados, y no porque tuviera dinero, sino porque el servicio de taxis en Perú es muy barato y yo tenía la costumbre de llegar tarde a todas partes. Ahora que vivo en un país que tiene más bicicletas que habitantes, no me queda otra que utilizar la bicicleta para ir a todos lados y hacer cualquier tipo de encargos.

Tomar un taxi en Perú nunca es un problema – CC Image cortesía de Ian Glover en Flickr

Tomar un taxi en Perú nunca es un problema – CC Image cortesía de Ian Glover en Flickr

Tomar un taxi en Ámsterdam no es tan fácil como solía ser en Perú; primero, tienes que tener suerte si encuentras uno y segundo, tendría primero que sacarme la lotería para permitirme tal lujo.

Estoy contenta de que ahora ya no soy tan perezosa como antes y muy agradecida por las piernas que me ha dado la bicicleta. Ir en bicicleta es un ejercicio excelente y tu corazón latirá por mucho tiempo, pero aún echo de menos el glamour de tomar un taxi, especialmente si llueve, nieva, hace frío o viento. Hmmm, creo que lo echo de menos más de lo que pensaba.

Bueno, así que ahí lo tienen, estas son las cosas que más echo de menos de mi país. ¿Y tú, que echas de menos?