El Inmigrante

Living abroad / Vivir en el extranjero


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La ‘luna de miel’

(For the English version, see The ‘honeymoon’ stage)

El choque cultural tiene muchas caras, así como el talento para encubrir sus diferentes etapas maliciosas, por ejemplo, la etapa de la ‘luna de miel’. De acuerdo con algunas definiciones, el choque cultural tiene 4 etapas: la luna de miel, el conflicto, la negociación y la aceptación. Basándome en mi propia experiencia, puedo decir que estas etapas son correctas. Hace unos 7 años experimenté la primera etapa con mucha euforia y alegría y es por eso que hoy me gustaría compartir mis experiencias durante mi ‘luna de miel’.

La etapa de la 'luna de miel'

La etapa de la ‘luna de miel’

Una vez instalada en mi nuevo hogar inglés, todo parecía perfecto. Ya había conocido a mis nuevos compañeros de la escuela donde iba a trabajar, había memorizado el número del autobús que debía tomar para ir al trabajo y al centro de la ciudad, había descubierto como utilizar el lavavajillas (algo que solo había visto en las películas) y había observado cómo se debía lavar la ropa con la lavadora – no es que no existieran lavadoras en Perú, pero mi madre se había rehusado a comprar una hasta hace poco…creo que esperó a que sus hijos se fueran de la casa para hacerlo.

Durante los primeros meses en Inglaterra pasé por un estado de euforia y éxtasis. Todo me parecía maravilloso, sí, ¡maravilloso!. No tenía ningún pensamiento negativo en la cabeza; todas las personas y las situaciones con las que me cruzaba me ofrecían la oportunidad de experimentar un estado mental fantástico.

Recuerdo un domingo por la tarde cuando estaba en mi nueva habitación organizando algunas cosas y escuché a la hija de mi casera (la dueña de la casa) y sus amigos poner una canción de Juanes. En ese momento bajé las escaleras lo más rápido que pude y les pregunté sorprendida: ‘¿Cómo conocen esta canción?’. Ellos me contestaron que la canción estaba en todas las radios de Inglaterra y que les encantaba. Me emocionó el hecho de que esos niños de 12 años estuvieran escuchando música Latina, mi música. Fue un momento especial entre dos culturas; ellos querían saber el significado de la canción y cómo bailarla y a cambio, se aseguraron de que yo también aprendiera algo, como el significado de ‘chav‘ y el uso de la palabra ‘wicked’ (chevere, chido, guay) en casi todas las frases. Éramos una familia feliz.

Los meses que siguieron mi llegada a Inglaterra estuvieron llenos de descubrimientos; todo sucedía muy rápido y al mismo tiempo. Mi despertar al ‘viejo’ continente estuvo compuesto por nuevos sonidos, expresiones faciales, lluvia (¡muchísima lluvia!), comida, olores, etc. Una de las primeras cosas que aprendí fue que no debería gritar cada vez que estaba en el carro/coche y veía otro venir por el lado equivocado de la carretera (En el Reino Unido, las personas conducen por el lado equivocado…quiero decir…por el lado izquierdo de la carretera). Además de eso, tuve que acostumbrarme a no inclinarme para darle un beso a la gente en la mejilla cada vez que los saludaba, como se acostumbra en Latinoamérica. Eso fue muy difícil de ‘desaprender’, yo tenía toda la disposición y la costumbre de hacerlo, pero un suave apretón de mano siempre me recordaba que las costumbres allí eran diferentes y es así que volvía a la realidad.

Mi parte favorita de la ‘luna de miel’ era viajar. Se suponía que mi estancia en Inglaterra iba a ser corta (8 meses) y por eso, aproveché cualquier tiempo libre que tenía para viajar por los alrededores. En los primeros tres meses en el Reino Unido, tuve la suerte de visitar Oxford, Escocia y Londres.

La primera impresión que me llevé de esos lugares fue mágica; mi memoria se ha encargado de guardar cada momento en un lugar especial, en esa época de mi inocencia. Y es que eso es lo que la etapa de la ‘luna de miel’ te hace hacer, te hace ver las cosas a través de un caleidoscopio, lleno de colores y belleza.

Edimburgo

Edimburgo

El primer albergue/hostal en mi vida...Oxford

El primer albergue/hostal en mi vida…Oxford

Big Ben

Mi primera impresión del Big Ben

ADVERTENCIA: los primeros meses o años que pasas en el extranjero siempre son los mejores. Nuestra memoria borrosa puede engañarnos y hacernos creer que todo era perfecto.

Sin embargo, la etapa de la ‘luna de miel’ nos da coraje; el deseo de descubrir un nuevo país y nos vuelve curiosos y hambrientos por más. Esta es la mejor etapa del choque cultural (al menos algo bueno tenía que salir de todo esto) porque perdernos en nuestro camino a casa nos da la oportunidad de conocer nuestro nuevo barrio, conocer a otras personas puede ayudarnos a encontrar a un nuevo o mejor amigo, probar otras comidas puede hacer que nuestra boca experimente sabores que ni siquiera sabíamos que existían y ver algo por primera vez nos hace pensar: ‘¿Dónde he estado todo este tiempo?’.

¡Disfruta de tu ‘luna de miel’ al máximo y si ya lo hiciste, guarda estos momentos especiales para siempre!

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The ‘honeymoon’ stage

Culture shock has many faces and the talent to disguise its mean ways with the so-called ‘honeymoon’ stage. According to the general definition of culture shock, there are four stages: the excitement (or honeymoon), the withdrawal, the adjustment and the enthusiasm. Since I have already gone through the first stage but I am still going back and forth among the other stages, I would like to share my experience during my ‘honeymoon’ stage.

Once I was settled in my new English home, things were looking pretty good to me. I had already met my new co-workers at the school where I was going to work, I had learnt which bus to take to go to work and the city, I had found out how to use a dishwasher (which I had only seen in movies), and I had observed how I should wash my clothes in a laundry machine –  don’t get me wrong, laundry machines exist in Peru for a long time, but my mother had refused to buy one until recent years…did she wait for her kids to leave home?.

During the first months in England, I was in a state of euphoria and ecstasy. Everything looked marvelous, yes! marvelous!. There was no single negative thought in my mind. Every person and situation that I came across would take me to an exceeding state of mind.

I remember one Sunday afternoon that I was upstairs, organizing my new room, when I heard my landlord’s daughter and her friends playing a Juanes‘ song on their computer. I ran down the stairs as fast as I could and asked them with surprise: ‘How do you know this song?!’. They told me that it was all over the radio and they really liked it. I was touched by the fact that those 12-year-old kids were listening to Latin music, my music. It was a bonding moment between two cultures. They wanted to know the meaning of the song and how to dance to it. Later that day, they made sure I also learnt something, like what ‘chav‘ means and how to use the word ‘wicked’ for almost every sentence. We were a big happy family.

The months that followed my arrival to England, I started to discover a lot of things, all at the same time. My awakening to the ‘old’ continent included sounds, face expressions, rain (a lot of rain!), food, smells, etc. Some of the things I learnt at the very beginning of my stay was that I shouldn’t scream every time I was in a car and saw another one coming on the wrong side of the road (In the UK, people drive on the wrong…I mean…on the left side of the road). I also had to get used to the idea that I couldn’t jump to people’s faces to give them a kiss on the cheek every time I greeted them, as we usually do in Latin America. That was tough, I had all the predisposition to do so but a gentle handshake would always bring me back to reality.

My favorite part of the ‘honeymoon’ stage was traveling. My stay in England was supposed to be a short one (8 months), therefore, I took advantage of all the free time I had to travel around. In the first three months in the UK, I had the luck to visit Oxford, Scotland and London.

Edinburgh

Edinburgh

Big Ben

My first impression of the Big Ben

My first hostel..ever! - Oxford

My first hostel..ever! – Oxford

The first impression I had of these places is magical; my memory has preserved every moment in a very special place, in that innocent stage of my life. And this is what the ‘honeymoon’ does to you, it makes you see things through a kaleidoscope, full of colorful patterns, with beauty.

WARNING: the first months or years you spent abroad are always the best; our blurry memory can trick us and make us believe that everything back then was perfect.

Nevertheless, the ‘honeymoon’ stage gives us courage; the desire of discovering a new country makes us curious and hungrier for more. It is the best stage of culture shock (at least something good had to come out of it!) because getting lost on our way home creates the opportunity to know your new neighbourhood, meeting new people can lead us to find a good/best friend, trying new food can make our mouths explode with flavors we didn’t even know they existed and seeing things for the first time can make us wonder: ‘Where the hell have I been all this time?!’.

Enjoy your ‘honeymoon’ stage to the fullest and if you already did, guard those precious moments forever!